Un Balconera en la barandilla, está bien. Elegir bien lo que se planta, es mejor. Aquí tienes las especies que más prosperan y cómo combinarlas para un resultado duradero.
Una jardinera colgada en la barandilla no es una maceta ordinaria. Está expuesta al viento, al sol directo a menudo por dos o tres caras, y su volumen de tierra es limitado. Estas características definen simplemente las plantas que prosperarán mejor en ella.
Las hierbas aromáticas: prácticas, resistentes y perfumadas
Es el gran clásico de la jardinera de barandilla, y por muy buenas razones. Las hierbas aromáticas tienen un enraizamiento poco profundo, perfectamente compatible con el volumen de una Balconera. Les gusta la luz directa, soportan bien las variaciones de temperatura, y tienen una doble utilidad rara en la jardinería de balcón: son bonitas y útiles en la cocina.
Los imprescindibles: el romero, que crece rápido y ofrece un hermoso volumen verde todo el año. El tomillo, resistente, perfumado y bonito visualmente. La salvia, con sus hermosas hojas gris-verde que se mantienen todo el año. El cebollino, que rebrota bien después de cada corte. La menta es una excepción: es invasora y ahogaría a las demás. Merece su propia Balconera, y la llenará rápidamente.
Las plantas colgantes: el efecto visual máximo
La ventaja de una jardinera suspendida en una barandilla es que las plantas colgantes pueden expresarse libremente hacia abajo. Es ahí donde el efecto es más fuerte y más inmediato.
La hiedra es la elección más robusta y versátil. Crece en cualquier clima, tolera la sombra y el sol parcial, y su efecto colgante en la barandilla de un balcón parisino es inmediatamente elegante. Las petunias colgantes ofrecen más color, pero requieren más sol y riego. La lobelia azul es delicada, pero crea una cascada azul muy hermosa en verano.
Para un efecto aún más fuerte, se asocia en la misma Balconera una planta erguida en el centro y dos plantas colgantes en los bordes.
Las flores de temporada: cambiar el ambiente dos veces al año
En primavera, los pensamientos y las prímulas resisten el frío aún frecuente en marzo y abril, aportando colores vivos desde los primeros días de buen tiempo. En verano, los geranios zonales y las begonias son opciones sólidas para un balcón soleado. En otoño, los crisantemos de balcón toman el relevo y duran hasta las primeras heladas. Cambiar las plantas dos veces al año es una rutina sencilla que transforma el balcón en un espacio que evoluciona con las estaciones.
Lo que se evita en una jardinera de barandilla
Las plantas de gran enraizamiento como la lavanda de gran tamaño o el rosal arbustivo sufren rápidamente en un volumen de tierra limitado. Los tomates y pimientos pueden crecer en macetas, pero son muy pesados y requieren riego diario en verano: son más adecuados para jardineras en el suelo. También se evita sobrecargar una Balconera: dos o tres plantas por recipiente son suficientes para que cada una tenga suficiente tierra y espacio.
En resumen
Aromáticas por su practicidad, colgantes por su efecto visual, flores de temporada para cambiar el ambiente. Estas tres familias cubren lo esencial de lo que una Balconera puede albergar. Lo esencial es respetar las necesidades de luz y agua de cada especie elegida.